Una transición energética sin pobreza energética

Una transición energética sin pobreza energética

El camino hacia una autosuficiencia energética local sin combustibles fósiles, lo que se conoce como transición energética y que forma parte del lema de esta Semana de la energía 2018, presenta varios retos y uno de ellos es, sin duda, la pobreza energética: no puede contemplarse una transición energética efectiva sin erradicarla.

Ya hace años que desde la sociedad civil, las organizaciones, las universidades y las diferentes administraciones se analiza, se denuncia y se aportan soluciones a esta problemática. Primero con el objetivo de definirla, de identificarla y reconocerla y posteriormente con propuestas de acción preventiva que ofrecen respuestas más o menos eficaces a las situaciones de privación energética. De hecho, existen políticas, iniciativas y movimientos heterogéneos a diferentes niveles territoriales dentro de la Unión Europea que llevan a desigualdades en la identificación y gestión de las situaciones de pobreza energética.

Este es uno de los resultados que se extraen de una serie de informes que acaban de publicarse en el marco del proyecto ASSIST, financiado por el programa H2020 de la Unión Europea. Así, mientras algunos territorios disponen de unos criterios claros para identificar y dar respuestas efectivas a la pobreza energética, otros no reconocen esta nueva prioridad social. Tampoco existe una definición consensuada, lo que no es de extrañar puesto que la misma no constituiría un retrato fiel y completo de la realidad, sino que tan sólo puede ofrecer una foto parcial de una situación mucho más compleja.

Que no haya una definición consensuada no quiere decir que no se aborde la problemática. De hecho, el trabajo publicado por el equipo del proyecto ASSIST, del que Ecoserveis y la Cooperativa Eléctrica de Alginet forman parte, identifica multitud de iniciativas llevadas a cabo en toda Europa con distintas estrategias para gestionar y dar respuesta a las situaciones de pobreza energética.

La serie completa de publicaciones puede descargarse aquí.

La transición energética es imparable y durante esta semana multitud de iniciativas muestran que estamos en un periodo activo de debate y definición de cómo vamos a afrontarla. Todos los aspectos del debate energético, los tecnológicos, los políticos o los sociales son igual de importantes, pero los ciudadanos debemos estar en el centro de la planificación energética y la situación de pobreza energética que actualmente sufren más de 50 millones de ciudadanos europeos es intolerable e injustificable en el siglo XXI. Sólo cuando entendamos la energía como derecho, podremos defender una transición energética justa y efectiva.